Salgo a la calle y el frío me cala hasta los huesos, la bufanda es prácticamente nula cuando el sol aun no a salido para dar calor a las cosas, cojo el autobús dirección a Móstoles, hoy tendré suerte. Mi plan es sencillo y genial, buzoneo y entrega masiva de CV, voy armado con 120 copias, alguien tiene que leerlas.
A las 8 estoy en mi destino, mi novia espera ya en la esquina, lista para sacar el coche e ir a comernos el mundo, necesito trabajar. La cosa empieza bien, los polígonos industriales de esta ciudad son abundantes y bien organizados, buzonear debería ser una tarea sencilla, siempre lo fue, las perspectivas son buenas.
No tardo en darme cuenta de mi error, pasear por un polígono industrial no a sido nunca cosa que alegre el alma, pero actualmente es casi como pasear por el desierto, el óxido se acumula en las puertas de las naves, y la porquería y los excrementos de varios animales urbanos acompañan la desoladora escena. Reina el silencio, solo roto de manera esporádica por el sonido de la radio de mi coche, o el del paso de un coche o una bici. Las pocas empresas abiertas no contratan a nadie, y rechazan tu CV todos con la misma frase, "Ahórratelo chaval, úsalo donde tengas posibilidades, buena suerte" Cortados todos por el mismo patrón la crisis se extiende como una peste y la siuación no mejora.
Decido no desfallecer ni desanimarme, y acabo con mis 120 CV tras pasar por 4 polígonos distintos, me vendo como una prostituta al mejor postor y no rechazo ningún trabajo por alejado que sea de mis habilidades reales, y prácticamente recito una plegaria cada vez que llego a la puerta de una imprenta o a un estudio de publicidad.
¿Quien sera quien crea que puedo ser util? ¿quien que merezco una oportunidad? aun queda mucho por hacer y muchos sitios que visitar y madrugones en balde. ahora estoy en frente de mi viejo athlon y prefiero pensar en cosas mas alegres. Cueste lo que cueste.
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